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Cuatro patas tiene y no puede andar.
También cabecera sin saber hablar.
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"Soy
redondo como el queso,
y en las mujeres penetro hasta el hueso"
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- Señoras y señoritas,
- casadas y solteritas,
- se las meten estiradas
- y las sacan arrugaditas.
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"Entre
pared y pared hay una santa mujer que con su diente llama a su
gente"
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- Entra seca y arrogante
- y sale fofa y chorreante.
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"Cien
amigas tengo, todas sobre una tabla
Si no las tocas, no te dicen nada."
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En el monte grita,
en la casa mudita. |
¿Que
es lo que se repite una vez cada minuto,
dos veces cada momento y
nunca en cien años?. |
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Te la digo y no me entiendes,
te la repito y no me comprendes. |
"Soy
la redondez del mundo,
sin mí no puede haber Dios.
Papas y cardenales sí.
pero obispos no".
¿Qué será?
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¿Qué será, qué es?:
mientras más grande, menos se ve.
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Si
me nombras desaparezco, ¿quien soy?. |
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Yo tengo calor y frío,
y no frío sin calor,
y sin ser mar ni río
peces en mí he visto yo.
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En
las manos de las damas a veces estoy metido unas veces estirado
y
otras veces encogido.
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